1. El problema — ImpressãoMais3D
Una tienda de impresión 3D vende dos cosas muy distintas en el mismo carrito: una pieza de catálogo y una pieza que todavía no existe, enviada por el cliente como archivo 3D. Ambas pasan por presupuesto, producción, entrega o recogida en tienda.

2. Las restricciones — ImpressãoMais3D
Vender una pieza que nadie ha visto todavía. El cliente debe confiar en el resultado antes de iniciar la producción y, una vez impresa, no hay vuelta atrás. Si a esto se suma un pedido que atraviesa presupuesto, diseño, pago, producción y entrega, cada etapa con sus propias reglas, el verdadero riesgo deja de ser técnico y pasa a ser comercial: imprimir la pieza equivocada cuesta material y tiempo.

3. La decisión — ImpressãoMais3D
El archivo enviado (STL, OBJ o 3MF) se renderiza en el navegador con React Three Fiber y se convierte en una prueba que el cliente aprueba o rechaza. La producción queda bloqueada hasta su aprobación, convirtiendo una conversación sobre expectativas en un registro auditable.

4. La solución — ImpressãoMais3D
Una prueba visual 3D generada automáticamente a partir del archivo enviado y renderizada en el navegador, que el cliente aprueba antes de que nada llegue a la impresora: la aprobación es un requisito explícito del proceso, no un aviso. Por debajo, un monolito modular con veinte contextos delimitados cuyos límites se hacen cumplir mediante herramientas, no por convención.

5. El aprendizaje — ImpressãoMais3D
Cada módulo tiene capas de dominio, aplicación, infraestructura y presentación. La capa de dominio no importa Supabase, Next ni React: lo garantiza una regla de ESLint (no-restricted-imports), no la disciplina del equipo. Los módulos solo se comunican a través de la capa de aplicación.
